ARCO Y FLECHA.

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ARCO Y FLECHA.

Mensaje por jafjaa el Dom 24 Abr 2011, 12:54 am

EL ARCO LARGO INGLÉS (LONGBOW)
El arco largo inglés (longbow), también llamado arco largo galés, era un poderoso tipo de arco largo (de gran tamaño para el tiro con arco) con cerca de 2 m de altura, usado por los ingleses y galeses durante la Edad Media tanto para la caza como para la guerra. Los arcos largos fueron particularmente eficaces contra los franceses en la batalla de Agincourt durante la Guerra de los Cien Años.

DESCRIPCIÓN

Existen diversas descripciones del arco largo medieval. No quedan arcos largos anteriores al siglo XV y nada más que 130 desde el Renacimiento. Las descripciones de su longitud abarcan desde los 1,2 a 2,11 m y estaban hechos de tejo normalmente aunque el fresno y otras maderas también fueran utilizados. Las estimaciones para la tensión que podían soportar estos arcos varían considerablemente. Las estimaciones hechas con ejemplares del Mary Rose lograban una tensión de 72 – 82 kg (706 – 804 N) En un arco largo moderno es de 27 kg o menos, además de que hoy en día no se hallen arqueros de tiro largo capaces de usar arcos con una tensión de 82 kg con precisión.
En lo referente a la longitud del arco, no hay un acuerdo. En la Europa continental era como regla general cualquier arco más largo de 1,2 m. La Royal Antiquaries Society de Gran Bretaña propone entre 1,5 o 1,83 m de longitud. Richard Bartelot de la Royal Artillery Institution expresa que el arco estaba hecho de tejo, con 1,83 m de largo, con una flecha de 914 mm. Gaston Phoebus en 1388 escribió que un arco largo debe ser “de tejo o de madera de boj, 1,78 m de altura entre los puntos de unión de las cuerdas”.
El alcance de esta arma medieval es desconocido, con estimaciones desde los 165 a 228 m. Los arcos largos modernos tienen un alcance efectivo de hasta 180 m. Una réplica de un arco largo del Mary Rose podía disparar una flecha de 53,6 g a 328,0 m y una de 95,9 g a una distancia de 249,9 m.
Debe tenerse en cuenta que el arco largo tenía un gran alcance, y era preciso, pero no se daban estas condiciones al mismo tiempo. Los tiradores de primera mantienen actualmente, que no se puede garantizar el tiro a un objetivo individual con más de 73 m con cualesquiera que sea el arco. La mayoría de los disparos a gran distancia mencionados en los relatos no tenían puntería aunque se compensaba con miles de arqueros lanzando boleas de flechas a un ejército completo, teniendo como objetivo a una masa grande con una distancia determinada podían prolongar su alcance notablemente. En su día esto fue considerado asombrosamente preciso, y con los estándares de hoy en día así era. Los estándares para la precisión han cambiado drásticamente en la era moderna. Actualmente el arco no se puede comparar con un rifle, que utilizado por un tirador experto puede acertar un blanco en concreto a 548 o 732 m.
Por término medio un arquero de tiro largo podía soltar hasta 12 flechas en un minuto. Se dice que: "el arco largo era la ametralladora de la edad media: exacto, mortal, poseía un gran alcance y una alta tasa de disparos, del vuelo de sus flechas es comparado a una tormenta". Este índice de disparos era mucho más alto que el de las ballestas o cualquier otra arma de proyectiles de aquel período, incluyendo las armas de fuego.
La construcción de un arco largo consiste en madurar la madera de tejo entre 1 y 2 años, entonces se trabaja lentamente para darle forma, el proceso entero puede llevar hasta 4 años.




ORÍGENES

En las islas Británicas se tiene constancia por primera vez de esta arma cuando es utilizada por los galeses en el 633, Offrid, el hijo de Edwin, rey de Northumbria, murió por un disparo de flecha desde un arco largo galés durante una batalla entre galeses y mercianos, más de cinco siglos antes de cualquier registro de su uso militar en Inglaterra. A pesar de esto, el arma es conocida normalmente como el "arco largo inglés" más que el "arco largo galés".
Al menos dos arcos largos neolíticos se han encontrado en Gran Bretaña. Uno, hecho de tejo y envuelto en cuero, fue encontrado en el brezo de Meare, Somerset, en 1961. Fue identificado perteneciente al neolítico con una combinación de estratigrafía de la turba, del análisis del polen y del carbono 14 que lo fechaba aproximadamente en 2690+-120 a.C., no sin el desconcierto de algunos arqueólogos en ese momento. Un segundo fue encontrado en el sur de Escocia en el Rotten Bottom. Estaba hecho de tejo y data entre el 4040 y el 3640 a.C. Un arco reconstruido tenía una fuerza para tensar de cerca de 230 N y un radio de acción de entre 50 a 55 metros.
La momia del hombre conocido como Ötzi, del período del Calcolítico (edad del cobre), encontrado en las montañas tirolesas de Ötztaler (entre Austria e Italia), portaba un arco muy similar al ejemplo anterior de Rotten Bottom, con la cuerda del arco hecha de ortiga o fibra de lino.
Las armas que se asemejaban a un arco largo han sido descubiertas por arqueólogos en Escandinavia que fechaban a partir del período Mesolítico, hecho de madera de olmo encontrada en el pantano Holmegaard, de Dinamarca (aunque durante el período medieval los escandinavos se caracterizasen por el uso eficaz del arco corto). Del neolítico hacia adelante, el tejo era el material preferido, era ideal pues el duramen interno comprimiría, mientras que la albura externa estiraría, haciendo de resorte natural con un gran alcance.

HISTORIA

Durante las invasiones Anglo-Normandas de Gales, los arqueros galeses se cobraron un alto precio ante los invasores usando esta extraordinaria arma de guerra. Los ingleses se dieron cuenta rápidamente del impacto que el arco largo podía producir en el campo de batalla. Tan pronto como la campaña galesa concluyó con éxito, los reclutas galeses comenzaron a ser incorporados en el ejército inglés. Las lecciones que los ingleses aprendieron en el País de Gales fueron utilizadas más adelante con un efecto mortal por los mercenarios galeses en los campos de batalla de Francia y de Escocia. Su habilidad fue ejercitada bajo el rey Eduardo I de Inglaterra (1239-1307), que prohibió todos los deportes salvo el tiro con arco en domingo para cerciorarse de que se practicara exclusivamente.
El arco largo decidió un buen número de batallas en la edad media donde combatían los ingleses, las más significativas fueron la batalla de Crécy y más adelante la batalla de Azincourt durante la Guerra de los Cien Años. El cuerpo de arqueros de tiro largo tuvo especialmente muchas bajas en la batalla de Patay y con estas pérdidas contribuyeron a la derrota puntual de Inglaterra en esa contienda. Los arcos largos permanecieron en uso hasta alrededor del siglo XVI, cuando los avances en los armas de fuego hicieron de las armas con pólvora un factor significativo en la guerra y unidades como los arcabuceros y granaderos comenzaron a aparecer. Antes de la guerra civil inglesa, un folleto titulado The Double-Armed Man abogaba para que se entrenase a los soldados en el arco largo y la pica, el consejo no fue seguido por casi nadie exceptuando algunas milicias de las ciudades. El último uso que se recuerda de estos arcos en una batalla inglesa parece ser en una escaramuza en Bridgnorth en octubre de 1642 durante la guerra civil inglesa. Los arqueros de tiro largo habían seguido siendo una característica del Royalist Army, pero no fueron usados en los Roundheads.
Aunque los arcos largos eran mucho más rápidos y más exactos que cualquier arma de pólvora negra, sus usuarios eran siempre costosos de entrenar debido a los años de práctica necesarios antes de que uno de ellos pudiera ser utilizado con eficacia. En un tiempo donde la guerra era normalmente estacional y los soldados eran campesinos trabajando casi todo el año en las granjas, el entrenamiento para un arquero de tiro largo requería un año dedicado a ello exclusivamente. Un ejército permanente era una propuesta costosa con las reglas medievales. Los ejércitos europeos continentales entrenaban ocasionalmente a un cuerpo significativo de arqueros de tiro largo. Debido a su entrenamiento especializado, los arqueros ingleses fueron buscados como mercenarios para otros países europeos, sobre todo en ciudades estados italianas y en España.



USO

Los arcos largos son difíciles de dominar porque la fuerza requerida para conseguir su tensión es muy alta para los estándares modernos. Se disputa la carga de tensión de un típico arco largo inglés, era por lo menos de 360 N y posiblemente más de 650 N. Era considerable la práctica requerida para su rápido y eficaz uso en el combate. Los esqueletos de los arqueros de tiro largo eran reconocibles por sus deformidades, con los brazos izquierdos agrandados, y a menudo la descalcificación de los huesos de las muñecas izquierdas, los hombros izquierdos y los dedos derechos.
Para penetrar la cota de malla, muchas flechas de guerra tenían las puntas de "cincel" (o de "punzón") y eran bastante sólidas. Las flechas de punzón tienen su punta en forma de pirámides alargadas, dando un aspecto muy agudo y muy estrecho. Estas flechas pesadas de guerra probablemente pesaban alrededor de 65 a 100 g (o de 1000 a 1500 granos; grano es una unidad de medida usada a menudo para las flechas y los proyectiles). Esto es 2 o 3 veces el peso de las flechas de madera o de aluminio utilizadas hoy en día y de 4 a 5 veces el peso de las flechas modernas de fibra de carbono o las anteriores al siglo XX, “flechas voladoras”, utilizadas en competiciones con largas distancias. En tiempo de paz, en algunas regiones, llevar puntas de cincel era un delito castigado con la horca, porque estaban pensadas para amenazar a la nobleza, o se tomaba como evidencia de que era un bandido. Especialistas en flechas de guerra fueron asignados para abordar el problema con los diversos tipos de armadura. Por ejemplo, las flechas con las puntas finas y agudas sesgadas fueron utilizadas para perforar las cotas de mallas, rompiendo un anillo y por lo tanto haciendo estallar con agujero enorme en la armadura mientras que la fuerza del impacto golpeaba los otros anillos fuera de su lugar. Muchas flechas de guerra tenían puntas que estaban unidas solamente por una pequeña gota de cera, de modo que si se desprendiera convencionalmente solamente saliera la vara, alojando la punta en la víctima que le causaría casi seguro una herida infectada. Los efectos de un arco largo en el siglo XII son mostrados a cuenta de Gerald of Wales:
... en la guerra contra los galeses, uno de los hombres de armas fue asestado por una flecha disparada por uno de los galeses. Esta atravesó por su muslo, con eficacia, donde estaba protegido dentro y fuera de su pierna por su férrea cuises, y luego por la saya de su túnica de cuero; después esta penetró aquella parte de la silla que llaman alva o asiento y finalmente esta se alojó en su caballo, alojada tan profundamente que mató al animal. (Itinerarium Cambriae, (1191))
Sobre el campo de batalla, los arqueros ingleses hincaban sus flechas erguidas en la tierra alrededor suya, reduciendo el tiempo que se tomaba para colocarla, dibujar el arco y lanzarla. Un efecto adicional de esta práctica era que la punta de la flecha causaría infección con mayor probabilidad. Los arqueros se aliviaban en la misma tierra, pero es improbable que tuviera cualquier efecto adicional. El único modo de quitar tal flecha limpiamente sería atar un trapo, remojado en agua hirviendo u otra sustancia de esterilización, traspasarlo y empujarlo por la herida de la víctima y sacarlo por el otro lado - esto era increíblemente doloroso. Había herramientas especializadas usadas en la edad media para extraer las flechas si el hueso se interponía y la flecha no se podía empujar.
El príncipe Hal (posteriormente Enrique V) fue herido en la cara por una flecha en la Batalla de Shrewsbury (1403). El médico real John Bradmore tenía un instrumento que consistía en un par de pinzas lisas, una vez que se encajaba con cuidado en la parte de atrás de la punta de la flecha, las pinzas se enroscaban aparte hasta que se apretaban a los bordes y permitieran que la punta pudiera ser extraída de la herida. Antes de la extracción, el agujero hecho por la vara de la flecha había sido ensanchado para insertar los pasadores de madera alargados hacia dentro del acceso a la herida. Los pasadores eran empapados en miel, que contiene antibióticos naturales. La herida era revestida con una cataplasma de cebada y miel mezclada en trementina. Después de 20 días la herida estaba libre de infección.
Las flechas de caza tenían generalmente lo que se llama un “cabezal amplio” en la punta, aunque ya hubiera flechas especializadas. Flechas con cabezal amplio dejan extensos cortes cuando perforan la carne, causando una rápida pérdida de sangre. Una flecha bien disparada que atraviese a un ciervo por ambos pulmones o al corazón lo mataría en segundos. Pero incluso una flecha con el cabezal amplio aunque no atraviese órganos vitales podría hacer que el animal se desangrara y muriera relativamente rápido. Una flecha con una cabeza en forma de media luna fue usada para abatir pájaros y otros pequeños animales en los árboles de modo que tanto el animal como la flecha pudieran ser recuperados con relativa facilidad, en cambio una flecha normal clavada al animal y al árbol, harían su recuperación más difícil.



TÁCTICA

A pesar de que los arqueros fuesen víctimas a corta distancia, ellos realizaban pequeñas escaramuzas prolongando el combate cuerpo a cuerpo y eran naturalmente vulnerables a un ataque cometido por la caballería. Por consiguiente ellos eran a menudo desplegados detrás de barricadas, como estacas y postes clavados en la tierra. Un regimiento de arqueros de tiro largo era vulnerable a una emboscada hasta que su barricada defensiva no fuera completada. Esta práctica desalentó las tácticas de batalla ofensiva porque el arco largo era más eficaz cuando el ejército atacante cargaba.
Una formación de batalla común:
Infantería ligera (como espadachines) en el centro adelante, formados en filas.
Infantería pesada (a menudo armados con hachas alargadas o armas de poste con bill hooks siendo el arma preferida por los ingleses) en el medio centro, en filas o en formación cuadrada.
Arqueros convencionales y ballesteros en la retaguardia del centro, formados en filas.
Caballería a ambos lados de los flancos (para proteger contra ataques), o desplegados en el centro para contrarrestar cualquier brecha o incidente.
Arqueros de tiro largo estaban por lo general a los lados, con una formación enfilada, similar a esta forma: \___/, con el medio siendo ocupado por tropas de corto alcance.
Un hábil general alternaría las lluvias de flechas con cargas de caballería, a veces alternando ataques por los flancos para inducir confusión y temor en el enemigo. Las flechas se lanzaban por boleas, y no apuntando a objetivos específicos hasta que el enemigo estuviera lo bastante cercano; el efecto psicológico sobre el enemigo de las famosas “nube de flechas” producidas por dichas boleas no debía de ser subestimado.



IMPORTANCIA SOCIAL

La importancia del arco largo en la cultura medieval inglesa se puede ver en las leyendas de Robin Hood que cada vez más fue representado como un arquero experto y en "Song of the Bow", un poema de The White Company por el Sir Arthur Conan Doyle.
Según se dice, los franceses tenían la práctica de quitar el dedo índice y el dedo anular de la mano derecha de cualquier arquero de tiro largo galés e inglés capturado después de la batalla (incapacitándolos para usar de nuevo un arco). Como respuesta, estos arqueros mostraban estos dos dedos como un signo de desafío. Se dice (sin una prueba definitiva) que esto ha influido en un gesto insultante que permanece hoy en día en Gran Bretaña (como lo que muchos llaman el Signo de V inverso).
El arco era fue el arma elegida por los rebeldes durante la Rebelión de los Campesinos. A partir del momento en que la clase terrateniente de Inglaterra se hizo diestra con el uso del arco largo, la nobleza inglesa tuvo que procurar no involucrarlos en la incipiente rebelión. Esto era muestra del control que poseían sobre la nobleza, el cual no existía en el continente europeo.
Hay un pueblo en Gales llamado Pont-y-Bodkin ("The Bodkin Bridge"). Yace en el valle por debajo de un palacio antiguo galés (Plas-ym-Mhowys = Palace in Powys). Desde la situación probable de los barracones al puente es más o menos unos 700 m. aunque el puente esté aproximadamente 100 m. más abajo en altura. El pueblo precede al cristianismo, lo cual quiere decir que fue renombrado en honor de su “producto principal” o cuán lejos puede un arquero de elite alcanzar desde los cuarteles del palacio.



MITO POPULAR

Mucho tiempo se ha dicho que el famoso "el saludo de los dos dedos" y/o el signo en “V” provienen de los gestos de los arqueros galeses que usaron el arco largo inglés, quienes lucharon junto a los ingleses en la Batalla de Azincourt durante la Guerra de los Cien Años. El mito alude a que los franceses cortaban los dos dedos de la mano derecha de los arqueros capturados y que el gesto era un signo de desafío por los que no fueron mutilados.
Generalmente, en tal situación, los franceses cortarían los dedos índice y corazón, al ser estos "los dedos del arco" usados para tensar el arco. Los arqueros serían enviados de nuevo a sus propias filas, incapaces de ayudar en la batalla. Sin embargo, los compañeros que no habían sido mutilados seguían enseñando estos dos dedos para asustar a sus contrincantes y este gesto se convirtió en un signo de insulto.
Este gesto es el equivalente anglosajón a la higa romana.

http://www.pobladores.com/data/pobladores.com/an/nu/annubis/channels/arcoflis/images/5222431longb3.jpg
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Re: ARCO Y FLECHA.

Mensaje por jafjaa el Dom 24 Abr 2011, 1:02 am



EL ARCO INGLÉS: LEYENDAS ALREDEDOR DE TAL FAMOSA ARMA
Entre las hazañas más impresionantes de la historia militar se cuentan sin duda las victorias que los ingleses consiguieron con sus arqueros contra los caballeros franceses. En los inicios de la Guerra de los Cien Años, el rey Eduardo III había contado con el refuerzo de muchos nobles alemanes y sus mercenarios para su planeada invasión del norte de Francia. Pero como los franceses no presentaban batalla y los ingleses tampoco conseguían conquistar ninguna ciudad, el único resultado de estas campañas era la simple devastación. Los servicios de los caballeros alemanes le salían tan caros a Eduardo, que éste tuvo que prescindir de ellos para reducir unos costes hasta entonces ruinosos. Para la preparación de su incursión en Normandía en 1346, Eduardo reclutó, junto a los caballeros ingleses y gascones, a un gran número de arqueros, cuya enorme ventaja era que resultaban muy económicos. Mediante constantes saqueos – que probablemente tenían la función de completar el escaso sueldo de la soldadesca-, los ingleses consiguieron atraer por fin la atención de las tropas francesas pero, a la vista del impresionante ejército que el rey de Francia había conseguido reunir, los ingleses prefirieron retirarse con su botín a Flandes.

Perseguidos cada vez más de cerca por los franceses, y con la marcha ralentizada por el peso del botín, Eduardo decidió erigir una buena posición de defensa sobre una colina de Crécy y se dispuso a esperar el ataque de sus perseguidores. Los caballeros franceses estaban tan seguros de su victoria que no trataron de utilizar sus ballesteros genoveses como hubiera sido lo razonable, ni intentaron posicionar sus propias tropas. Atacaron nada más llegar al campo de batalla. Quince o dieciséis intentos de ataque fueron rechazados por los arqueros ingleses, con un resultado final de más de mil caballeros y nobles franceses muertos sobre el campo de batalla, mientras los ingleses contaban con bajas insignificantes. Cuando el ejército francés sufrió en 1356 cerca de Poitiers una derrota aún más humillante y años más tarde, en 1415, una nueva masacre en la batalla de Agincourt, Inglaterra no estaba en posición de salir victoriosa de la Guerra de los Cien Años, pero el mundo contaba con una leyenda heroica más.



El arco largo inglés aviva actualmente la imaginación de gente interesada por la historia. Aquí se mezclan imágenes de Robin Hood junto con verdades a medias y anécdotas relatadas una y otra vez. Se puede leer que un sólo arquero mataba en la batalla a cientos de enemigos, cuando no miles. Los aficionados creen además que las flechas podían penetrar no solamente cotas de malla, sino también armaduras. Una de las historias más fatales y más divulgadas fue puesta en circulación por el hijo de Napoleón III cuando afirmó que un arquero podía hacer 12 lanzamientos en un minuto a una distancia superior a 200 metros, fallando solamente una vez su blanco. Un historiador -lógicamente inglés- se aventuró en su entusiasmo a aseverar que también en el siglo XVIII el arco largo hubiera podido ser decisivo en las batallas, y que de haber contado con ellos, los arqueros ingleses habrían causado un masacre entre sus adversarios en Waterloo. En su publicación de la editorial Osprey sobre los arqueros, este autor compara la fuerza y rapidez de las flechas con las balas del fusil Lee Enfield del inicio del siglo XX.

Si, como resultado de tales habladurías, uno se pregunta por qué se renunció a un arma tan milagrosa, se suele leer que quizás pudo olvidarse la técnica, que faltaban los reclutas o la madera adecuada. Otros buscan las razones en la ignorancia de los generales, que no quisieron darse por enterados de que el arco largo era muchísimo mejor que la lentitud de fuego del arcabuz que, como todo el mundo sabe, además fallaba habitualmente el blanco. Naturalmente siempre hay generales incapaces, pero en las guerras del renacimiento fue probado casi todo lo que existía en nuevas armas y técnicas, y aquellas que no evolucionaron con la suficiente rapidez desaparecieron en su mayoría del escenario.

A pesar de ello, es indiscutible que el arco largo inglés era una arma formidable y muy propia de los mercenarios. Después de sus espectaculares resultados durante la guerra de los Cien Años, otros poderes militares contrataron a los arqueros ingleses, por lo que se les encuentra en muchas batallas en Europa hasta el siglo XVI. Así, sigue siendo interesante ocuparse en detalle de la historia de esta arma.

El problema fundamental de los arqueros es que necesitan una larga experiencia y mucha práctica. No se les puede entrenar rápidamente, por lo que hay que buscarlos allí donde este arte bélico forma parte de la cultura. Precisamente los pueblos sedentarios tenían que reclutarlos entre sus vecinos seminómadas. Famosos son los arqueros nubios en los ejércitos de los faraones. Entre los griegos encontramos a los escitas y a los arqueros de Rhodos, donde esta habilidad era tradición. También los romanos utilizaban a estos especialistas provenientes de sus provincias orientales o a extranjeros.



En la literatura de la Edad Media encontramos múltiples menciones al arco, y hasta se le puede ver representado en imágenes, pero se lee muy poco sobre su uso en grandes batallas. Tuvo un papel clave en la batalla de Hastings (1066), donde los normandos lo utilizaron para debilitar el muro de escudos de los anglosajones que no podían romper con su caballería. También fué decisivo en los ejércitos del emperador Federico II, en manos de los sarracenos reclutados en Sicilia y asentados en la colonia militar de Lucera. La razón de la estima de Federico a sus sarracenos, sin embargo, no queda clara: ¿eran sus habilidades como arqueros o su fiereza en la lucha contra el papado lo que les hacía tan queridos?

Lo interesante es que, sin embargo, los arqueros no conseguían establecerse como cuerpo militar permanente. Tanto los succesores de Guillermo el Conquistador como los de Federico II renunciaban completamente al uso de arqueros o preferían tomar a ballesteros en su lugar. La situación era algo distinta en el este, donde Constantinopla había aprendido estimar esta arma de sus adversarios en las guerras contra los turcos, alintando arqueros a caballo de los Balcanes o a turcos. Durante las Cruzadas, los europeos occidentales aprendieron que también necesitaban armas de largo alcance para mantener a los jinetes enemigos a distancia. Ricardo Corazón de León, el cruzado más famoso, volvió de allí como acérrimo defensor de la ballesta.

La ballesta sacó gran provecho de las Cruzadas. Sus flechas tenían más fuerza y, sobre todo, no necesitaba tanta práctica ni habilidad como el arco largo. La ballesta se estableció como arma propia de las milicias de las ciudades y de los marineros, y así se encontraban fácilmente especialistas en los puertos de Catalunya, el norte de Italia o Flandes. El reclutamiento de arqueros versados planteaba más dificultades. No hubo en mucho tiempo una región específica a donde dirigirse, aunque esta circunstancia cambió durante la conquista de Gales (1278-1284) por los ingleses, cuando tuvieron que enfrentarse a la popular versión galesa del arco largo. Quizás debiéramos apuntar aquí que la participación de arqueros ingleses en las Cruzadas es en gran parte pura fantasía, ya que aprendieron esta técnica cuando las Cruzadas ya habían llegado a su fin.

Los galeses eran tenidos por bárbaros salvajes y se habían defendido con éxito de los angolsajones y los normandos, con el resultado que la población poco hecha al feudalismo aún no había olvidado el manejo de sus armas tradicionales, como los habitantes de las montañas suizas o de Aragón. Utilizaban el arco largo para la caza- privilegio exclusivo de la nobleza en regiones feudales-, y también en sus numerosas querellas internas en las que se utilizaba como arma principal por no tener otra cosa a mano a causa de la pobreza del pais. Con el tiempo los galeses habían aprendido a cortar el arco de un tronco de tejo de tal manera que esta madera de corazón muy duro y la albura flexible quedaban unidos, consiguiendo un efecto parecido a los arcos modernos para los que se encolan capas de diversos materiales.



Cuando el rey Eduardo I inició la conquista de Gales, se vió confrontado enseguida con una guerra de guerillas perversa. El terreno montañoso y sus muchos bosques no eran adecuados para las cargas de la caballería pesada y, sobre todo, los galeses no pensaban ni de lejos en presentar batalla contra un ejército inglés mucho mejor armado. Lo suyo eran los ataques de sorpresa, y si tenían que enfrentarse de frente a fuerzas muy superiores solían retirarse a las montañas y adentrarse en los bosques. Durante estas escaramuzas utilizaban con gran eficacia el arco largo.

Después de las primeras derrotas el mismo Eduardo empezó a reclutar galeses, lo que no le resultó dificil gracias a las numerosas peleas entre los muchos clanes y familias. No obstante, parece que al inicio Eduardo apreciaba más su familiaridad con el terreno y sus bajos sueldos, ya que seguía utilizando aún a muchos ballesteros mucho más caros que los galeses. Pero gracias a la experiencia acumulada en muchos años de escaramuzas y sitios, los ingleses aprendieron desplegar una combinación excelente de sus hombres de armas y arqueros galeses. Esta táctica se demostró tan eficaz, que también los ingleses empezaron a construir arcos largos y a entrenarse en su uso. Tras la derrota y conquista de Gales, esta misma tierra se convirtió en una provechosa fuente de arqueros para el ejército inglés.



Eduardo les puso en acción muy pronto, cuando en 1292 empezó con el sometimiento de la Escocia rebelde. Los escoceses habían aprendido, durante su rebelión, estrategias de defensa muy efectivas contra las cargas de la caballería, organizándose en grandes grupos de piqueros – llamados «schiltron» -. Bajo el mando de William Wallace aún pudieron derrotar un ejército inglés cruzando el rio Stirling. Tan sólo un año más tarde, en Falkirk, los schiltrons escoseses fueron tan diezmados por los arqueros galeses de Eduardo, que no resistieron el ataque de la caballería. Este estrategia victoriosa se repitió en bastantes ocasiones hasta el siglo XVI. No obstante, al examinar los grandes éxitos del arco largo en las guerras de Gales y Escocia, no se debe olvidar que estos grupos disponían de muy poca armadura. Algunos llevaban cotas de malla, pero la gran mayoría no tenía más que escudos y túnicas alcochadas.

De cualquier forma, el arco largo había probado su eficacia como arma. Y aún más importante era la experiencia que los ingleses habían adquirido a lo largo de estas guerras en lo que refiere a la combinación de armas diferentes. No obstante, cuando empezó la guerra de los Cien Años, Eduardo III buscó el apoyo de caballeros mercenarios y recurrió solo en última instancia a los arqueros cuando ya no pudo pagar los altos sueldos de los caballeros. Con las espectaculares victorias de Crécy y de Poitiers, ésto cambió y los arqueros pasaron a ser muy solicitados. Aunque el arco inglés no era una arma milagrosa. Se sabe que sus flechas podían penetrar cotas de malla en el siglo XIV. Pero con armaduras la cosa cambia. Claro que también había aquí grandes diferencias de calidad, y parece claro que un duque se protegía con algo mucho mejor que el último escudero de su escolta, que debía contentarse con los peores y más anticuados modelos de armadura. En un dibujo de la batalla de Mühldorf (1322) se pueden ver claramente las distintas armaduras, y también los cascos cónicos (barbute) que dejaban la cara sin protección.

Si, como ocurrió en Crécy, grupos de unos cientos caballeros atacaron constantemente una posición de 6.000 arqueros, que a su vez disparaban 12 veces al minuto sin casi nunca fallar el blanco, ¿Cómo pudieron estos caballeros penetrar en las líneas inglesas si las flechas eran tan mortales?. En la batalla de Poitiers la mayor parte de los franceses atacó a pie, y solamente dos grupos, cada uno de entre 200 y 250 hombres bajo el mando de Clermont y Audrehem, formaban la vanguardia de caballos acorazados. Los ingleses disponían de 2.000 arqueros y habían tomado posición detrás de unos setos impenetrables para la caballería. Sin embargo, algunos de los caballeros de Clermont consiguieron llegar hasta los setos, donde fueron frenados en un camino estrecho por los hombres de armas ingleses a pie. El otro grupo frances pasó por el ala izquierda de los ingleses. Una crónica inglesa relata: «La caballería francesa estaba bien protegida por placas de acero y gualdrapas de cuero, de modo que las flechas o bien se rompían o bien rebotaban hacia el cielo, cayendo tanto sobre amigos como enemigos.» Los arqueros solamente tenían algun éxito cuando los franceses ya habían pasado y podían disparar hacia los costados menos protegidos.



El historiador Jonathan Sumption, a quien estimamos como el mejor especialista de esta materia, concluye: «El arco largo, la clave en la mayoría de las victorias inglesas en el siglo XIV, tuvo (en Poitiers) un papel relativamente menor. Los arqueros fueron bastante eficientes contra el ataque inicial de la caballería francesa y durante la fase final, cuando los franceses fueron arrojados colina abajo de Audley y del Captal de Buch. Pero fueron mucho menos eficientes contra los hombres a pie que contra los caballos.»

En la descripción de la batalla de Auray (1364) Sumption es todavía más explícito: «A pesar de su gran número, los arqueros ingleses aportaron casi nada al éxito de la batalla. Las flechas nunca fueron tan eficientes contra los hombres a pie como contra los jinetes, cuyos caballos no llevaban armadura y se asustaban fácilmente. Los franceses también mejoraron poco a poco su manera de luchar a pie y aprendieron a protegerse mejor. Du Guesclin adelantó a sus hombres bien acorazados en densas filas bajo un techo de escudos. Froissart relata que los arqueros tiraban al suelo sus arcos, con los que no habían conseguido nada, y se lanzaban al combate.»

La importancia significante de los arqueros era táctica. En una unidad bien comandada, los arqueros forzaban al enemigo a renunciar a uno de sus medios bélicos más importantes: la carga de la caballería pesada. También a pie los caballeros, cada vez más acorazados, perdían mucha de su movilidad – y más de uno murió sin ninguna herida asfixiado a causa del calor en su armadura-. Ésta era la ventaja de los arqueros cuando entraban en la lucha cuerpo a cuerpo, donde tenían que enfrentarse a enemigos mucho mejor armados. Los atacaban con espadas, navajas largas y martillos, en vez de disparar con los arcos a corta distancia, lo que no hubiera representado ningún problema con un fusil. Así, se puede suponer que los caballeros en las armaduras estaban relativamente bien protegidos contra las flechas. Existen algunos relatos en donde se cuenta de las ejecuciones de arqueros que habían huido del enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Por todo ello no corresponde atender a las exageraciones que pretenden hacer creer que mataban a sus adversarios como a conejos. Disparar era tan sólo una parte de su tarea, después tenían que estar dispuestos a luchar y resistir como infantería ligera.



En gran parte, los arqueros ingleses también deben sus éxitos a la arrongancia de la nobleza francesa, que prefería lanzarse de inmediato sobre sus enemigos sin ninguna táctica o disciplina. Las batallas de Nájera (1367) y Aljubarrota (1385) demostraban que los castellano no lo hacían mejor. La sangrienta derrota de Nicópolis contra los turcos durante la Cruzada en 1396 también fue causada por la misma ignorancia. Para la nobleza no era fácil aceptar que la guerra había alcanzado tal complejidad que requería la colaboración entrenada de diversas armas. Cuando los franceses aprendieron esta lección, consiguieron en Formigny en 1450 tan sólo con dos cañones pequeños descolocar a los arqueros ingleses de sus seguras posiciones y atropellarlos con la caballería. Las bajas franceses se estiman entre 200 y 300 hombres, a pesar que enfrente tenían unos 3.000 arqueros y 800 hombres de armas a pie.

Aunque la guerra de los Cien Años fué el escenario principal para los arqueros ingleses, muchos de ellos buscaron su fortuna como mercenarios en otros conflictos, sobre todo cuando sus contratos acababan en los períodos de paz. En 1360, cuando Francia y Inglaterra pactaron una larga tregua, grandes grupos de mercenarios sin empleo se dirigieron a Italia, donde casi siempre encontraban una que otra guerra entre ciudades ricas. Pero en Italia ya no tenían que enfrentarse a la ignorante caballería francesa, sino a compañías de mercenarios profesionales. Por ello fueron rápidamente derrotados por la compañía “De la Estrella”. El cronista italiano Filippo Villani alaba de los ingleses sobre todo sus armaduras pesadas, que habían traído de Francia y que eran algo relativamente nuevo en Italia. Para asustar a sus enemigos, los sirvientes tenían que dar brillo a estas armaduras, lo que les valió el sobrenombre de «Compañía blanca». En cambio, en su relato acerca de los famosos arqueros cuenta: «Se experimentó que sus mejores asaltos los hacían de noche y robando, y que resistieron en la batalla. Pero su éxito se debía más a la cobardía de nuestra gente que a su propia bravura.»



También el poderoso duque de Borgoña Carlos el Temerario reclutaba arqueros ingleses a miles para sus guerras. No obstante, sus ejércitos fueron aplastados en Granson (1476) y Morat (1477) por la infantería suiza sin ofrecer mucha resistencia. Nadie pretende que un suizo tuviera mejor armadura que un caballero, pero a pie era mucho más ágil. En la última batalla de la guerra de las Dos Rosas cerca de Stoke (1487), unos 2.000 lansquenetes y suizos casi consiguieron una victoria parecida contra fuerzas de arqueros y hombres de armas bastantes superiores. Sin embargo, los ingleses todavía gozaban del esplendor de sus grandes victorias, y estaban seguros que cada uno de ellos valía como mínimo por 20 franceses. Cuando Enrique VIII trató repetir sus fulgurantes victorias en su invasión a Francia en 1544, tuvo que comprobar que sólo con sus legendarios arqueros no podría conseguir nada, sino que debía reclutar a miles de lansquenetes, arcabuceros españoles y mercenarios de otros muchos países. Su hija Isabel I actuó en consecuencia y, por decreto, excluyó al arco del reclutamiento. No obstante la discusión sobre sus ventajas y desventajas continuó en Inglaterra hasta el final del siglo. En 1590 un defensor del arcabuz escribió que quizás las flechas asustaban más a los caballos, pero que los hombres se asustaban de las balas.
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Re: ARCO Y FLECHA.

Mensaje por jafjaa el Dom 24 Abr 2011, 1:07 am



Durante las invasiones Anglo-Normandas al país de Gales(S. XII) , los ingleses se dieron cuenta de lo mortalmente efectivos que resultaban los largos arcos que los Galeses usaban contra ellos. Por ello en cuanto concluyó con éxito la campaña galesa, el ejercito inglés empezó a contar entre sus filas con un cuerpo de arqueros que armados con estos poderosos arcos lograron en numerosas ocasiones, sobre todo contra los Franceses en la guerra de los cien años, inclinar la balanza de la victoria para el lado Inglés.

Estos arcos (llamados “arco largo Galés” o “arco largo Inglés”) estaban hechos de madera de tejo o fresno. Medían entre 1.80 y 2.10 m. y la cuerda solía ser de tripas de animal. La construcción de un arco largo consistía en madurar la madera de tejo entre 1 y 2 años, entonces se trabajaba lentamente para darle forma, el proceso entero podía llevar hasta 4 años. El resultado era un arco que lograba una tensión entre 72-82Kg. (uno actual son 27kg) y tenían alcances efectivos superiores a los 250 m.(los actuales 180m) pudiendo alcanzar más de 325 m. aunque perdiendo efectividad. Además los arqueros ingleses hincaban sus flechas erguidas en la tierra alrededor suya, reduciendo el tiempo que se tomaba para colocarla, levantar el arco y lanzarla, con este sistema lograban una cadencia de tiro de unos 10-12 flechas por minuto. Se dice que: “el arco largo era la ametralladora de la edad media: exacto, mortal, poseía un gran alcance y una alta tasa de disparos, además el vuelo de sus flechas es comparado a una tormenta”.

Para hacernos una idea, en la batalla de Azincourt contra los Franceses, los “arqueros del Rey” lo formaban un total 3.771 arqueros, es decir, en un minuto podían hacer caer unas 40.000 flechas sobre las líneas Francesas . Aparte de la carga letal que esta lluvia de flechas tenía, también lograban un aterrador efecto psicológico entre las líneas del enemigo que se veían masacrar sin que estos pudieran hacer nada para evitarlo, pues el alcance de una ballesta apenas llega a la mitad y la velocidad disparo es de tan solo 1 disparo por minuto.

Los arqueros también se convirtieron en la pesadilla del mejor cuerpo de guerra Francés de la época, la caballería pesada. La caballería Francesa la formaban poderosos nobles Franceses que eran los únicos que podían permitirse las costosas armaduras para ellos y sus monturas. Pero a pesar de todo el hierro que vestían, los arqueros ingleses usaban unas flechas de “punta de cincel”(con forma de pirámide larga y punteada) que lograba atravesar las corazas y partir las cotas de malla. Así lo narraban en la época…




Casi todas las heridas de flecha resultaban mortales pues resultaba muy difícil sacar la flecha y las heridas solían infectarse (a esto ayudaba también el hecho que las clavaran en el suelo antes de disparar, aunque no se cree que fueran conscientes del daño que provocaban con ese gesto) aunque lo que si solían hacer era unir la punta de la flecha a la madera con una gota de cera, de este modo, la punta se quedaba dentro al intentar extraerla. Hubo médicos de la época que desarrollaron pinzas especiales sólo para sacar puntas de flecha aunque el método más usado era el de atar a la flecha un trapo, remojado en agua hirviendo u otra sustancia de esterilización, traspasarlo y empujarlo por la herida de la víctima y sacarlo por el otro lado.

No es de extrañar el odio que los Franceses, especialmente los nobles, sentían por los arqueros. Cuando un arquero era capturado, los Franceses le cortaban el dedo índice y corazón (los “dedos del arco”) y luego los devolvían a sus filas. Se dice que el gesto de estirar un dedo hacia arriba a modo de insulto viene de que los arqueros, después de ser mutilados, hacían este gesto de desprecio a los Franceses. También se dice que el gesto de poner los dedos en “V” invertidos (gesto ofensivo entre anglo-sajones) proviene del gesto desafiante que hacían los arqueros que aún tenían sus dedos delante de los Franceses.

Los arqueros fueron desapareciendo de las filas inglesas. El motivo principal fue el cambio en el sistema de reclutamientos y los planes de subsaneamiento. Los ejércitos se empezaron a formar con levas obligadas según las necesidades bélicas y un arquero necesitaba, como mínimo, un periodo de entrenamiento de un año, aunque ser un buen arquero podía llevar media vida la aparición de los "Doigts courts" por parte de los franceses genero un cambio en las estrategias armamentisticas de aquel entonces, un cambió de mentalidad que generaría numerosas plusvalias en ambos reinos y que vería su sumun con la aprición de la figura del cine tan conocida actualemte por todos nosotros, el extra de cine.



Así pues muchos arqueros sin índice y anular, fueron desplazados despedidos de su oficio ¡ojo! no por ello perdieron su condición de Arqueros, eran Arqueros !! pero.... sin dedos. Fue un periodo de difícil adaptación , muchos deanbularon durante mucho tiempo por los montes ingleses con la cabeza baja, como buscando algo, sin duda buscaban sus dedos. En realidad este ejercicio les ayudó a los nuevos Arqueros ingleses a canalizar su incomoda situación, les ayudó al menos durante un tiempecillo, aún así los días pasaron, la búsqueda se convirtió en obsesión, a la par las amputaciones aumentaban, la población de arqueros sin dedos aumentó de la noche a la mañana, pronto, cortar dedos fue concebido como la única estrategia militar resolutiva por parte del ejercito gabacho y con la misma "Doigts courts" (el corta dedos) pasó de ser uno mas entre los miles de guerreros a ser millones entre los miles de guerreros, así pues en poco menos de diez años la formación Normanda en el campo de batalla se renovó por completo, suprimió sus conocidos regimientos de Ballesteros por los nuevos "Doigts courts", "el Doigts courts" pasó a llamarse "los Doigts courts". Su formación militar era básica, cortar un par de dedos, todo el mundo sabe hacerlo, en meses toda la población Normanda sabía cortar al menos dos dedos. Los niños ya no nacían con un pan debajo del brazo, los niños esta vez nacían con "couteau dans l'aisselle", un cuchillo en el sobaco. Fué esta generación la que contribuyó a la reacción inmediata de la corona Inglesa, sus calles y plazas estaban llenas de Arqueros sin dedos, lo que en un principio se entendía como una realidad pasagera con el tiempo se convirtió en un problema social evidente , los mutilados tullidos y jorobados por aquel entonces no eran bien vistos a estos se sumaron los nuevos Arqueros que llegaban de los campos de batalla con intenciones de inserción laboral y sin haber encontrado sus dedos, fue un verdadero problema para la corona Inglesa, principalmente por que por aquel entonces no se estilaban los talleres de integración social para discapacitados, la educación especial no era usual, el i+d se centraba mas en el estudio-avance de nuevos materiales, mas que en la ayuda social, pues la ayuda social no se conocía, sólo con las reuniones extraordinarias de carácter urgente, realizadas por parte de la Cámara de los lores lograron dar un giro radical a la situación, acordaron desviar parte del dinero de las arcas generales del estado destinadas a la guerra, así pues se decidió de común acuerdo abrir un concurso público dentro de los planes urgentes de subsaneamiento al ejercito. Tales acuerdos tenian un objetivo a corto plazo, intentar arreglar la complicada situación del ejercito y sus arqueros sin dedos, lo que mas preocupa no era el echo de llevar mas de 50 años con el mismo problema ( recordar que estamos hablando de una guerra que duró más de 100 años, 113, ( la guerra de los 100 años) millones de hombres sin dos dedos......haciendo un cálculo aproximativo de todos los años y los multiplicamos por todos los dedos amputados a cada uno de los arqueros ingleses, nos acerca a la escandalosa cifra de millones de dedos esparcidos por toda la geografia Inglesa.

Una vez perdidas sus esperanza de integración social, los arqueros comenzaron a aceptar trabajo como mercenarios, las condiciones de estos encargos eran mínimas, por no decir ridículas, aceptarlas suponía para "without fingers" (los sin dedos) mantenerse al limite, es decir, follar con alguna puta y beber alguna pinta, así pues comenzaron a dejarse ver en las tabernas. Decir taberna es decir política, decir política es decir timba, decir timba es decir liguilla de dardos. Los dardos ayudaron a levantar el mermado estado de ánimo de los ex- combatientes, así en pocos meses, los gritos de la taberna pasaron a ser cánticos románticos de exaltación, se revisó el cancionero popular inglés y se crearon nuevos temas. Estos nuevos cánticos enseguida se pusieron en boca de todos y como es de suponer el pueblo quiso escucharlos, los ingleses comenzaron a llenar las pocas tabernas (un par) donde se reunían los afectados, en cierto modo para el inglés era la única forma de tener un contacto directo, alguna buena o mala noticia sobre los sucesos en el campo de batalla . Así en breve los afectados pasaron de no ser reconocidos a ser admirados. Nacieron Los "without fingers" (los sin dedos). Así pues, lo que hoy políticamente es entendido como populismo comenzó a fraguarse en las tabernas de los "without fingers". El entusiasmo con el que vivían los momentos de cánticos y borrachera les llevo al reconocimiento de todos los sectores de la sociedad de aquel entonces. Enseguida la participación colectiva de los afectados y los comunes fue la imagen habitual de las noches inglesas, ambiente caldeado y cerveza!! más cerveza!!!....



Una caldeada noche , Barry sheene abrió la puerta de la taberna, el aire fresco comenzó a penetrar en aquellas lenguas líricas, este acto aparentemente desinteresado originó un hecho histórico que es recordado por la historia Inglesa como "the night of the open door of Barry Sheene"(la noche de la puerta abierta) en pocos segundos todos los allí reunidos amenazaron a salir en grupo por las calles de la ciudad cantando y gritando al mismo tiempo, a su paso por la otra taberna provocó que saliesen mas afectados y mas comunes, todos cantaron al mismo tiempo la canción de los "without fingers". Las calles de la ciudad de los sin dedos asistieron al acontecimiento de los acontecimientos, a lo que con el tiempo se llamaría " la primera manifestación popular de la historia".

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Re: ARCO Y FLECHA.

Mensaje por jafjaa el Dom 24 Abr 2011, 1:49 pm



EL MARY ROSE Y SU APORTE A LA ARQUERÍA MEDIEVAL

El Mary Rose pintado por Anthony Roll
El Mary Rose era un hermoso buque y el único barco de guerra del siglo XVI rescatado del mar. Fué uno de los buques más importantes de la marina inglesa y el navío favorito del rey. Gobernado por los mejores marinos de la época y dotado de un gran armamento de artillería fué uno de los buques insignes y la nave favorita del rey Enrique VIII Tudor de Inglaterra, se hundió durante la Batalla del Solent de 1545 delante de las costas de la ciudad de Portsmouth (Inglaterra) en acción de guerra que le enfrentaba a uno de los países potenciales del momento y enemigo histórico de este país, Francia.

Tan importantes como sus restos (la parte derecha del casco) son los más de 20.000 objetos encontrados en él. La investigación arqueológica que siguió a su descubrimineto en 1971 permitió conocer mejor el diseño y la construcción navales de la Inglaterra de la época Tudor.



El Mary Rose era un buque tipo nao construido en Portsmouth entre 1509 y 1511, que debe su nombre a la hermana más querida del rey, María, y al emblema de la dinastía Tudor, la rosa. El rey Enrique VIII, uno de los fundadores de la Real Armada Inglesa lo botó en 1511

Recién llegado al trono Enrique VIII se embarcó en un ambicioso proyecto de ampliación de su fuerza naval. Los barcos de guerra y los cañones con los que iban armados, no sólo eran el máximo símbolo de poder y de riqueza del siglo XVI. Para el nuevo rey representaban una salvaguarda frente al enemigo tradicional de Inglaterra en aquellos tiempos, Francia, de invadir la isla por mar. El monarca fortificó la costa del sur y decidió aumentar la flota que había heredado, formada únicamente por cinco carracas.

El Mary Rose era una nao y hasta entonces, las naos habían sido meras naves mercantes adaptadas como barcos de guerra en caso de necesidad. Al principio se tuvo la idea de que el navío compartiera dos misiones, el de buque de guerra y el de buque de comercio para navegar a América, pero al final, tan solo fue utilizado para la misión militar, igual que el Peter Pomegrante y el Henry Grace à Dieu que se construyeron con fines estrictamente militares.


FICHA TECNICA DEL MARY ROSE:

- 45 metros de eslora x 11,7 metros de manga.

- Altura desde la quilla de 32,06 metros.

- Desplazaba 500 toneladas en el año de su inauguración y 700 toneladas en 1536.

- 78 cañones iniciales, aumentado a 91 en 1536.

- Capacidad para 200 marinos, 185 soldados y 30 artilleros.

- Línea de agua: 38,05 metros.

- Calado: 4,60 mts

Desde su construcción y hasta la llegada de esta conocida batalla naval, el Mary Rose llegó a considerarse como uno de los buques de guerra más temibles de Europa.
Los navíos de la nueva flota inglesa también fueron de los primeros en disparar lateralmente y en combatir a corta distancia. El Mary Rose llevaba en sus entrañas muchos cañones fundidos en bronce de gran peso para largo alcance y otros fundidos en hierro contra personal con lo que podía atacar disparando sus 78 cañones, colocarse al lado del barco enemigo, y, tras una lluvia de flechas y cal viva, permitir a los soldados abordarlo y capturarlo en una lucha cuerpo a cuerpo. Construido con tablazón a tope (cantos con cantos), su dimensión era más grande que los buques que hasta entonces se habían planificado, ya que por entonces los buques adoptaban una nueva forma, pero era también mucho más pequeño que el Henry grace à Dieu ( 500 toneladas frente a 1.500), lo que le hacía también más rápido. Desde su botadura fue el buque insignia de la armada inglesa casi siempre que estuvo activo participado en diversas batallas navales en Italia.



Su fama temible vino a partir del 10 de agosto de 1512 al ser comandada por el almirante inglés, Sir Edward Howard, cuando encabezó como buque insignia de otros 50 navíos ingleses ante el conflicto militar contra Francia en Brest (Bretaña). Entonces, el Mary Rose atacó al famoso navío francés del almirante Ren de Clermont, el Marie de la Cordilière posicionándose, en una muy buena situación, acabando por hundirla tras haber destrozado el buque con sus cañones, sembrando así una reputación temible ante las diferentes marinas europeas. Aunque la batalla se saldó a favor de los ingleses, el Mery Rose resultó dañado y tuvo que regresar a puerto. Tras su regreso a casa, el Mary Rose fue integrado al Alto Almirantazgo inglés, encabezado por el Primer Almirante de Enrique VIII, Sir Thomas Howard, de los duques de Howard, una de las familias más importantes de la nobleza del país.

Durante la década de 1530, los grandes barcos de la flota se reformaron y rearmaron para mejorar su maniobrabilidad y capacidad de fuego. Entre 1528 y 1536 el Mary Rose regresó a tierra para ser reconstruida y mejorada. Se quería aumentar sus posibilidades con un aumento de tonelaje en su desplazamiento, en su capacidad de armamento y de soldados. El Mary Rose fue transformado en un protótipo inicial de galeón, de 700 toneladas y 91 cañones.

En 1545 también se quiso hacer un último intento para mejorar sus capacidades, pero tal vez, esta reconstrucción fuera una equivocación histórica, ya que viendo que la armada francesa era de mayor tonelaje y de mayor capacidad, con el nuevo tipo de barco de guerra, los galeones, los ingleses quisieron mejorar el Mary Rose, en vez de construir un nuevo navío.

Pero no había tiempo ... En 1545, el rey francés, Francisco I de Francia se lanzó a invadir Inglaterra con 30.000 soldados trasportados en 225 barcos. Ante esta armada, los ingleses tan sólo opusieron 12.000 hombres y 80 barcos. El Mary Rose fue entregada al vicealmirante inglés Sir George Carew. A principios de julio de ese año los franceses atravesaron el canal de la Mancha y llegaron hasta el canal de Solent, entre el condado de Hampshire y la isla de Wight, al sur de Inglaterra.

El 18 de aquel mes la flota inglesa partió del puerto de Portsmouth y atacó a distancia a la francesa, aunque ninguno de los dos bandos sufrió daños importantes. Enrique VIII fue testigo directo de la batalla desde el Henry Grace à Dieu. A la mañana siguiente, 19 de julio de 1545, los franceses atacaron con sus galeras. Por la noche, la flota inglesa, encabezada por el Mary Rose, contraatacó. Adelantando al resto de la flota y bajo el fuego enemigo, esté viró y se detuvó para disparar sus cañones del costado y esperar refuerzos, pero una ráfaga de viento lo hizo zozobrar. Las troneras inferiores no fueron cerradas en su momento, por lo que al escorar el barco, entrró el agua dentro del barco y lo inundó rápidamente provocando su hundimiento.


Enrique VIII de Inglaterra
El el rey Enrique VIII de Inglaterra presenciaba la batalla desde la costa, dentro del castillo de Southsea y pudo ver estupefacto como aquel hermoso buque se hundía delante de la costa inglesa tras haberse posicionado en primera línea de fuego. La mayoría de su tripulación quedó atrapada en la red que protegía la cubierta de posibles abordajes y murió ahogada. A pesar de la pérdida del Mary Rose, los ingleses resistieron. Las tropas francesas, que habían invadido la isla de Wight y la costa de Sussex, se retiraron en agosto al no lograr asentar sus posiciones.

Para conocer mejor en que situación se encontraba Inglaterra y por qué entró en guerra con Francia, vamos a saber como era la vida política y social de esta potencia marina en el año del hundimiento del Mary Rose.


Papa Clemente VII
Las consecuencias de las diversas batallas acaecidas durante los últimos años de la vida del monarca inglés, Enrique VIII, nos explica la raíz de las malas relaciones con el Papado, con las diferentes potencias italianas y por supuesto, las malas relaciones con su enemigo eterno, Francia. El Papado estaba muy enfadado con el inglés por su separación de la iglesia católica, por su divorcio con la reina católica, Catalina de Aragón; por haberse casado varias veces sin la autorización de la Iglesia Romana. Enrique VIII fue excomulgado en 1533 por el Papa Clemente VII. A todo esto, se le sumó en 1536 la conocida revuelta popular de “La Peregrinación de Gracia” para acabar con los ingleses católicos romanos rebeldes que no aceptaban otra religión que la del Papa de Roma. En 1537 volvió a producirse otra revuelta del mismo nombre. Al año, Enrique VIII ordenó la destrucción de los santuarios católicos de todas sus tierras. La persecución a católicos ingleses, galeses e irlandeses seguía patente.
Entre 1536 y 1538 Enrique VIII participó en varias disputas importantes entre el Emperador Carlos V, el rey de Francia en la Guerra Italiana.

Entre 1542 y 1546 el rey inglés se alió con su ex sobrino el emperador de Carlos V para la segunda celebración de la Guerra Italiana para luchar contra Francia que se había aliado con el Imperio Otomano (turcos). España e Inglaterra se aliaron con el Imperio del Sacro Imperio Romano, con Sajonia y con Brandemburgo para parar un posible ataque europeo de los turcos. Para castigar a Francia, Inglaterra tomó la ciudad de Boulogne, en septiembre de 1544. Francia intentó rescatarla sin éxito, entonces, Francisco I, irritado por este suceso, preparó una invasión francesa a Inglaterra.

La idea de Francisco I era hacerse con la isla Wight y con otros lugares del sur de Inglaterra para luego intercambiarlas por la zona francesa que capturó Enrique VIII. 30.000 franceses y 400 barcos partieron del puerto de Havre en Francia el día 16 de julio de 1545. Dos días después tomaron la isla de Wight en la que se produjo la batalla del Solent, en la que participó el Mary Rose.

Aunque la marina inglesa era superior a la francesa, éstos se retiraron hacia la costa para atraer a los franceses y así reforzar un plan de ataque directo. Pero los franceses tomaron Wight, el 21 de julio, lugar donde arrasaron con todo lo que encontraban a su paso, e incluso, tuvieron la intención de hacer entender a los habitantes de la isla para que se pasaran a su bando, convirtiendo así la isla en su base de ataque; pero al final no se produjo, ya que se seguían fieles a su país, Inglaterra.

La batalla de Solent dio pie a la batalla de Bonchurch.
Enrique VIII falleció el 28 de enero de 1547 en el palacio de Whitehall. Fue sepultado en la Capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor (A las afueras de Londres).

Ese mismo año morirá su enemigo, Francisco I de Francia, también enemigo de Carlos V, cuya rivalidad llegó a ser histórica. Las mentes de estos tres reyes eran opuestas entre ellos. Francia le quitaba al emperador territorios e Inglaterra a Francia. Tantas rivalidades llegaron a un juego de quita y pon que prosiguió hasta el fallecimiento de los tres monarcas. Inglaterra siempre estuvo jugando a “la visagra” según los intereses de la corona de Enrique VIII. Había años que se unía a Francia y otros, en cambio, que se unía a España.

EL MARY ROSE EN LA ACTUALIDAD

El 16 de junio de 1836 fue localizadó por un pescador y el buzo John Deane descubrió restos del buque cuando ese día salió a pescar recuperando objetos de diverso valor. Se hallaron entre los restos, partes de cañones, utensilios, maderas, etc. Los trabajos de rescate de objetos del Mary Rose prosiguieron hasta 1840, año en que se abandonaron los trabajos y se dejó al olvido. En 1965 Alexander Mc Kee comenzó su nueva búsqueda pero no será hasta dos años después cuando el profesor Harold Edgerton y utilizando un sonar, se pudo posicionar en su situación exacta. Dos años después en 1967 se constituyó en Inglaterra un comité para realizar excavaciones submarinas, se encontraron miles de objetos, así como, los restos de unos 200 miembros de la tripulación.



En 1979 se creó la Fundación “Mary Rose Trust” para estudiar, proteger y rescatar el buque. La encargada de su recuperación y estudio fue la doctora Margaret Rule del CBE con arqueólogos marinos, ingenieros reales y otros estudiosos. Gracias a las heladas temperaturas del mar, entre 2º positivos a -6ºC y con una humedad relativa del 95%. se rescató el navío el 11 de octubre de 1982 y trasladado fuera del puerto de Portsmouth (Base central de la Marina Real) donde fue introducido en una gran nave para poder ser limpiado, restaurado y estudiado. Posteriormente fue trasladado al Portsmouth Historic Dockyard (Astillero histórico de Portsmouth) donde fue abierto al público durante muchos años. El buque formó parte de una extensa colección de artefactos históricos restaurados.

Gracias a los estudios realizados previamente en la década de los 60 al buque Wasa, se pudo lograr sacar más información, siguiendo una línea de trabajo paralelo al navío sueco.
El 25 de enero de 2008 se inauguró el nuevo museo dedicado al Mary Rose, gracias al ministerio de defensa británico y al fondo del Mary Rose.
El 31 de julio del 2008, se anunció que las investigaciones científicas llegaban a la conclusión de que de los 200 hombres muertos ahogados en la catástrofe, se pudo estudiar los restos de una veintena de ellos, gracias a los permisos a la Mary Rose Trust. También se llegó a la conclusión que la tripulación del Mary Rose no eran ingleses, si no del sur del continente europeo y muy posiblemente fueran españoles. Siguiendo con los escritos que recogieron el desastre, hablaban que los marinos de esta tripulación no entendían el inglés y que no atendían a las coordenadas ni a las ordenes dadas por sus jefes. Enrique VIII tuvo una larga época de falta de tropa inglesa para la marina, por lo que acabó contratando a mercenarios mediterráneos. Según las muestras de las dentaduras, colocan en España o en Italia, los lugares de procedencia de estos marinos del Mary Rose.


Longbow
En noviembre del mismo año, se anunció que el Mary Rose hizo un viraje muy drástico que causó que se expusiera a los cañones franceses, entrando agua rápidamente por las troneras, escorando el buque.

El profesor Dominic Fontana – Universidad de Portsmouth, aclaraba que “el gatillo que hizo que la situación se descontrolase en el Mary Rose fue del navío francés que, disparó una bala de cañón hacia la cocina cuando aún estaba anclado. Habiendo un sobrepeso de carga, levantaron anclas y viraron rápidamente y forzaron la colocación del velame cuando la marea estaba girada, por lo que hizo que se expusiera indefensa hacia el ataque de su enemigo. Una fuerte ráfaga de viento hizo que cambiaran el rumbo y girasen de repente, volcándose y acabara hundido bajo el mar, ahogando a 400 personas”.
Por su parte, Hugo Montgomery del Instituto de Arqueología de la Universidad de Londres, dijo que “el Mary Rose naufragó por su tripulación mercenaria, muy probablemente de origen español o mediterráneo y que estos no entendían las órdenes de sus oficiales ingleses”.


PERO, PORQUE ES TAN IMPORTANTE EL MARY ROSE PARA LA ARQUERÍA MEDIEVAL?

Pues sobretodo por los restos encontrados en él.

El arco fue el arma suprema de la guerra en la época medieval, pero mientras que el resto de Europa estaba cambiando con el uso de armas de fuego, Inglaterra continuó utilizando el arco durante el siglo XVI. Los inventarios de armas a bordo de los buques del rey incluyen arcos y flechas. En el rescate del Mary Rose fue descubierta una colección única de utensilios de arquería de la época de los Tudor.


Un conjunto de 137 arcos y más de 3.500 flechas, muchas de ellas incendiarias y muchas más en cajas o aljabas de 24 unidades provistas de letales puntas de guerra barbadas y perfectamente engrasadas en grasa de pato, se recuperaron de la nave. La mayoría de estos se encontraron en su interior, ya sea almacenado en el sollado o listos para ser usados en la cubierta superior por debajo de la "aftercastle". La duelas de los arcos recuperados del Mary Rose estaban hechas a partir de una única viga de tejo cuya hendidura era de forma triangular.
En su construcción se mantuvo la capa de albura preservando el laminado natural de la madera. El duramen (parte de la madera localizada en la zona central del tronco y que representa la parte más antigua del árbol, tiende a ser de color oscuro y de mayor durabilidad natural. Es la madera dura que constituye la columna del árbol. Es la antigua albura que se ha lignificado (células muertas).) y la albura (parte joven de la madera, corresponde a los últimos anillos de crecimientos del árbol, producidos por el cámbium vascular en el tallo de una planta, que corresponde al único xilema funcional. La albura suele ser de un color más claro) tienen diferentes propiedades físicas: el duramen tiene un mejor rendimiento en la compresión y la albura bajo tensión.



Las duelas del arco estaban seccionadas en forma de D con la espalda plana de albura y el vientre redondeado del duramen. En los lados opuestos del arco se aprecian muescas que fueron cortadas en los en cada extremo para permitir montar el arco. Si bien el cambio de color en la punta del arco indicaba la existencia de culatines de cuerno, las condiciones ambientales en el lugar del naufragio no fueron favorables para la supervivencia de los mismos. La sorpresa llegó cuando Maggie Richards, el cuidador de artefactos, descubrió una al examinar una sección de la armadura de hormigón en 1998.

La longitud media de los arcos es de 1.98 metros (1.87m gama - 2,11 m). Una réplica de un arco largo encontrado en el Mary Rose podía disparar una flecha de 53,6 g a 328,0 m y una de 95,9 g a una distancia de 249,9 m. Por desgracia no había rastros de cuerdas de arco, incluso en las barricas en la bodega.

La mayoría de la flechas eran de madera de álamo, otras eran de haya, fresno y avellano. La longitud de las flechas varió entre 61 y 81 centímetros con la mayoría que tiene una longitud de 76 centímetros.

Sólo pequeños fragmentos de las plumas sobrevivieron. Estas eran de pluma de ganso o, más probablemente, cisne. Las flechas tenían un culatín de corte en los extremos, con un refuerzo de cuerno insertado en ángulo recto. Las puntas de flecha se oxidaron completamente.



Otros elementos del equipo de arquero recuperados incluyen separadores de flecha (discos de cuero con agujeros para 24 flechas), En ellas se ven las marcas de la puntada alrededor del borde del disco que indicaban que hubo una manga de tela unida para proteger los vástagos.

También encontraron los esqueletos de los que allí perdieron sus vidas. Aquellos que tenían los huesos del brazo derecho más desarrollados que los del izquierdo y desviaciones en su columna vertebral, eran sin duda, los arqueros.
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